Cuidados Primera Etapa Del Alzheimer
En la etapa
temprana del Alzheimer, la mayoría de las personas se desenvuelve de forma
independiente. Es posible que puedan conducir, participar en actividades
sociales, desempeñarse como voluntarios e incluso trabajar. Su función como
acompañante es importante: brindar apoyo y compañía, y ayudar a planificar el
futuro.
Un
diagnóstico de enfermedad de Alzheimer en etapa temprana no afecta solamente a
las personas con la enfermedad, sino también a quienes las quieren y se
preocupan por ellas.
Como acompañante (términos que muchos prefieren usar en lugar de “cuidador”, ya
que es posible que una persona en las etapas tempranas de la demencia no
necesite demasiada asistencia), tal vez se encuentre en un rol nuevo y
desconocido. Probablemente no sepa dónde buscar información, le genere ansiedad
el avance de la enfermedad y le preocupe su capacidad de dar apoyo a la persona
que vive con demencia.
Estas
preguntas y sentimientos son normales.
Con un
diagnóstico temprano, usted y la persona con demencia tendrán la oportunidad de
tomar decisiones sobre el futuro juntos, incluidas planificaciones legales,
financieras y de cuidado a largo plazo. La posibilidad de aprovechar beneficios
que les brinde el sistema de salud, puede reducir la ansiedad que genera lo
desconocido y propiciar mejores resultados para todas las personas
involucradas.
Acompañantes
secundarios
El rol de
los acompañantes no se limita a los cónyuges, parejas o familiares cercanos.
Los acompañantes pueden incluir “familiares por elección” como amigos, vecinos
o parientes lejanos. Si acompaña en calidad de acompañante secundario o remoto,
puede ser difícil determinar el nivel exacto de asistencia necesaria sin
observación directa. Cuando sea posible, trate de contactar a otras personas de
la red de apoyo para compartir opiniones o hacer planes para reunirse con la
persona con demencia en su propio entorno.
Cómo encontrar un nuevo equilibrio
Etapas
“Etapa
temprana” hace referencia a personas que, independientemente de su edad, fueron
diagnosticadas con enfermedad de Alzheimer u otro trastorno relacionado, y se
encuentran en la primera etapa de la enfermedad. La primera etapa de la
enfermedad de Alzheimer puede durar años.
Uno de los principales desafíos a los que se enfrentan los acompañantes
es no saber cuánta asistencia brindar o cuándo brindarla, porque la persona con
demencia en etapa temprana es independiente para vestirse, bañarse, caminar e
incluso conducir, desempeñarse como voluntario o trabajar. Las tareas más
difíciles pueden incluir administrar los horarios diarios o el presupuesto del
hogar.
Como acompañante, su apoyo en estas tareas cotidianas puede ser el ayudar a la
persona con demencia a desarrollar nuevas estrategias para sobrellevar la
situación que le permitirán maximizar su independencia. Todas las relaciones
son distintas, pero encontrar un equilibrio entre la interdependencia y la
independencia puede aumentar la confianza de ambos.
Para ayudar a determinar cuándo o cómo brindar el apoyo más apropiado para una
persona que atraviesa la etapa temprana de la demencia, considere estos
consejos que adoptaron otros acompañantes:
- La seguridad ante todo: ¿Existe
algún riesgo de seguridad inmediato si la persona con demencia realiza
esta tarea sin ayuda? Si no existe un riesgo inmediato de lesión o daño,
brinde aliento y supervisión, según sea necesario.
- Evitar el estrés: Priorice
tareas y acciones que no generen estrés innecesario para la persona con
demencia. Por ejemplo, si sabe que hacer las compras será frustrante para
la persona con demencia, pídale que participe en el diseño de un menú
semanal y organice la lista de la compra.
- Realizar suposiciones positivas: Piense
que la persona con demencia es capaz de completar la tarea. Si siente
frustración, intente identificar la causa de la frustración antes de
intervenir. Céntrese en las necesidades actuales de la persona, en lugar
de lamentarse por el futuro.
- Crear una señal de ayuda: Identifique
una clave o frase que pueda usar para confirmar si la persona con demencia
se siente cómoda para recibir ayuda. Por ejemplo, pueden acordar una frase
como: “¿Puedo ayudarte en algo?” o un gesto afirmativo para señalar que
está bien ayudar si la persona con demencia tiene dificultad para recordar
una palabra o un nombre.
- Hablar sobre el tema: La mejor
forma de determinar cómo y cuándo dar apoyo es preguntar directamente.
Pregúntele a la persona con demencia qué necesita o qué frustraciones
experimenta. Hable sobre el tema y luego planifique.
- Cómo trabajar mejor juntos: Busque actividades para hacer juntos y converse sobre las
expectativas de cómo brindará apoyo. Pregúntele regularmente a la persona
con demencia si le está proporcionando un nivel de asistencia cómodo o
adecuado.
Cómo maximizar la independencia
Si bien
todas las experiencias de demencia en etapa temprana son diferentes, es común
que una persona en la etapa temprana necesite pistas y recordatorios para
ayudar a su memoria. Como acompañante, puede que necesite tomar la iniciativa
para determinar cómo puede ayudar. Por ejemplo, la persona puede necesitar
ayuda para:
- Recordar citas
- Recordar palabras o nombres
- Recordar lugares o personas familiares
- Administrar el dinero
- Hacer un seguimiento de los medicamentos
- Planificar y organizar
- Transportarse
Céntrese en
las fortalezas de la persona y en cómo puede mantenerse lo más independiente
posible y establezca un canal de comunicación sólido. Considere formas de
trabajar juntos como equipo. Por ejemplo, si todavía se sienten cómodos
administrando una chequera, puede ofrecer realizar una revisión final.
Brindar apoyo a una persona que vive con la enfermedad de Alzheimer o un
tipo de demencia relacionado es un proceso constante y, por momentos, emotivo.
Como acompañante, tal vez se sienta abrumado por emociones que van del miedo a
la esperanza. Las emociones pueden dispararse por pensamientos sobre cómo este
diagnóstico afectará su vida, pero también por la anticipación de desafíos
futuros. Aprender a reconocer sus emociones puede ayudarlo a avanzar y ayudar a
la persona con demencia a vivir de la mejor manera posible.
Emociones
que puede experimentar como acompañante
- Negación. El diagnóstico puede parecer increíble o
difícil de aceptar. La negación a corto plazo puede ser un mecanismo para
sobrellevar la situación que otorga tiempo para adaptarse, pero prolongar
la negación puede impedirles a usted y a la persona con la enfermedad
tomar decisiones importantes sobre el futuro. También puede demorar su
capacidad de disfrutar de una mejor calidad de vida. Si experimenta
negación sobre el diagnóstico, su capacidad de ayudar a la persona con
demencia se verá obstaculizada hasta que pueda aceptar el diagnóstico.
- Miedo. Los miedos sobre el avance de la enfermedad y
el desafío que representa brindar atención en el futuro pueden ser
abrumadores y pueden impedirle centrarse en el presente.
- Estrés/ansiedad. La
incertidumbre sobre qué esperar a medida que la enfermedad avanza y cómo
brindar apoyo a la persona diagnosticada puede llevar a un aumento del
estrés.
- Enojo/frustración. El enojo
hacia el diagnóstico es una respuesta común a la sensación de pérdida de
control respecto del futuro. Tal vez sienta resentimiento porque su nuevo
rol como acompañante afectará su vida.
- Angustia/depresión. La tristeza o una sensación de pérdida en su relación también
pueden llevarlo a sentirse desesperanzado.
Emociones
que puede experimentar una persona con demencia
El miedo y la negación son emociones comunes tanto en los acompañantes
como en las personas que atraviesan las primeras etapas de la enfermedad.
Hablar sobre estas emociones juntos los ayuda a ambos a superar las emociones
difíciles y dedicar más tiempo a disfrutar del presente.
Recomendaciones para ayudar a la persona con demencia a atravesar los
sentimientos de negación y miedo respecto de la enfermedad:
- Alentar a la persona a volcar sus sentimientos a un diario.
Escribir es catártico y puede expresar todo lo que siente sin miedo a ser
juzgado.
- Pasar tiempo realizando actividades significativas para ambos.
- Asistir a grupos de apoyo diseñado tanto para la persona con
demencia como para el acompañante.
- Hablar sobre las expectativas, dudas y
preocupaciones
Cómo
ayudar a una persona con demencia a vivir bien
Piense
formas de obtener apoyo ahora. Por ejemplo, incluya una tarde para usted en el
cronograma mensual. Pídales a otras personas que visiten o lleven a almorzar a
la persona con demencia mientras usted no está.
Las personas con Alzheimer desean vivir bien tanto como sea posible. La
capacidad de permanecer sanos, activos, ocupados e independientes es un deseo
que se repite en las personas recientemente diagnosticadas. Los acompañantes
desempeñan un rol importante en ayudar a la persona con demencia a alcanzar
estos objetivos.
Tenga en cuenta los siguientes consejos para ayudar a la persona en las etapas
tempranas de la enfermedad a mantenerse sana tanto como sea posible:
- Aliente las actividades físicas. Los resultados de algunos estudios
indican que el ejercicio o la actividad física regular pueden ser
importantes para mejorar la calidad de vida durante la enfermedad. Elija
actividades que ambos disfruten.
- Prepare comidas para llevar una dieta equilibrada, con poca grasa y
muchos vegetales.
- Cree una rutina diaria que promueva el descanso de calidad y la
interacción con otras personas.
- Identifique situaciones que pueden ser demasiado estresantes para
la persona con demencia.
- Trabajen juntos para descubrir qué ayuda a la
persona a relajarse.
Participar
de actividades que mejoren su sensación de bienestar puede ayudar a reducir sus
niveles de estrés. Pase tiempo con amigos y familiares, coma bien, haga
actividad física y consulte regularmente a un médico.
Aquí hay algunos consejos sobre cómo cuidar su propia salud:
- Piense formas de obtener apoyo ahora. Por ejemplo, incluya una tarde para usted en el cronograma mensual.
- Cree una red de apoyo. Crear un
sistema de apoyo antes de que crea necesitarlo puede minimizar el estrés a
medida que avanza la enfermedad. Observe los sistemas de apoyo con los que
cuenta actualmente y considere a las personas a las que recurre con mayor
frecuencia cuando necesita ayuda.
- Conéctese con otros acompañantes para
recibir aliento y consuelo de otras personas que comprenden su situación.
- Pida ayuda y acéptela. Los
acompañantes con frecuencia esperan demasiado tiempo antes de pedir ayudar
de otros.
- Descanse cuando lo necesite e
invierta tiempo en usted y en sus intereses.
- Intente no tomarse las cosas de forma personal; los síntomas de la enfermedad pueden hacer que una persona se
olvide de eventos o compromisos. Recuerde que esto no es un reflejo de su
carácter.
- Manténgase saludable a través
de una dieta sana, ejercicios y visitas regulares al médico.
- Manténgase ocupado mediante
la participación en actividades que le resulten importantes y que mejoren
su sensación de bienestar.
- Permítase reír
cuando surjan situaciones graciosas.
Cuanta más
información reúna sobre la enfermedad, más confiado y preparado se sentirá
respecto del futuro y de su capacidad para resolver problemas a medida que
avanza la enfermedad. Saber qué esperar y organizar planes puede ser
beneficioso para usted y la persona con demencia.
- Aceptar el diagnóstico. Como
acompañante, tal vez acepte el diagnóstico antes que la persona que vive
con la enfermedad. Si bien la persona que vive con demencia es la única
capaz de cambiar cómo se siente respecto del diagnóstico, usted puede
compartir información y brindar apoyo para ayudar en el proceso de
aceptación.
- Cómo comprender el Alzheimer. Los síntomas del Alzheimer generalmente se desarrollan lentamente y
empeoran con el tiempo hasta que son tan graves que interfieren con las
tareas cotidianas. Si bien el avance de la enfermedad de Alzheimer puede
diferir entre una persona y otra, es normal que una persona recién
diagnosticada quiera comparar sus síntomas con los de otra.
- Información sobre tratamientos y ensayos. Hay tratamientos disponibles para ayudar con los síntomas de
la enfermedad. Combinar el tratamiento de los síntomas con servicios de
apoyo puede ayudar a la persona a disfrutar de una buena calidad de vida
el mayor tiempo posible. Si bien estos tratamientos abordan los síntomas
de la enfermedad, actualmente no hay forma de evitar, curar o detener el
avance.
- Cómo planificar para el futuro. Las personas en las primeras etapas de la enfermedad desean opinar
sobre las decisiones que afectarán su vida, incluida la planificación
financiera, legal y de cuidados a largo plazo. Si bien estas
conversaciones pueden ser difíciles, incluir a la persona en la primera
etapa de la enfermedad en el proceso puede ser muy valioso para todas las
partes involucradas. Como acompañante, conocer los deseos de la persona
puede ayudarlo a sentirse confiado cuando tenga que tomar decisiones en su
nombre. Cuanto antes se establezcan planes para el futuro, mejor
preparados estarán usted y la persona con demencia.
- Vivir solos. Con
apoyo y recursos, muchas personas en la etapa temprana del Alzheimer viven
de forma independiente. Si es familiar o acompañante de una persona que
vive sola, manténgase involucrado. Llame o visite con frecuencia y
asegúrese de que la persona reciba la asistencia necesaria, como ayuda con
la limpieza, comidas, transporte, pago de facturas y otras tareas
cotidianas. Tome algunas medidas de seguridad y esté atento a cualquier
cambio que indique la necesidad de supervisión o atención adicional.

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